lunes, 12 de octubre de 2009

Mi confrontación con la Docencia.

Siempre tuve la ilusión de estudiar en la escuela normal ya que desde niña me imaginaba como maestra, por diferentes situaciones de la vida estudie la carrera de contaduría pero mientras estudiaba tuve una variedad de maestros que me dejaron de una manera u otra alguna enseñanza no solo de conocimientos sino personales.
Cuando tomo la decisión de dar clases en el Conalep sabia que tomaba un reto muy grande, porque como profesionista estaba acostumbrada a que cada quien ya tiene establecidas sus funciones y es responsable de los resultados que se obtienen, pero cuando llegas a un salón y encuentras a 42 jóvenes tan renuentes a trabajar, distraídos, con otros intereses, es ahí cuando en verdad me doy cuenta del reto que representaba para mi estar frente a un grupo. No era suficiente con preparar la clase y dominar el tema sino también ir creando un puente entre ellos y yo para lograr el objetivo. Ser profesor representa un gran compromiso.
Creo que en la labor docente no existe "la varita mágica" para que todo sea perfecto, sino más bien la docencia en si es mágica, porque he ido descubriendo cualidades y fortalezas en mi persona que me ayudan a ir cambiando positivamente las limitaciones que se presentan para ser mejor. Esto para mi es una gran satisfacción, también cuando los alumnos se acercan y me hacen algún comentario agradable de la clase, de lo que aprendieron o de sus logros profesionales

1 comentario:

  1. Hola Pas, te felicito por tu bitácora,que bueno que te animaste a realizar el blog, es necesario romper con paradigmas de mucho tiempo atrás, es necesario buscar nuevas formas de enseñanza aprendizaje, al mismo tiempo debemos hacer agradable la enseñanza a nuestros estudiantes.
    Saludos
    Carlos

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